jueves, septiembre 21, 2006
A mi idóneo


Conmueve el encantamiento dentro de mi pecho que aspira a emociones sublimes, perpetuas y malditas Convence con tu labia a cada centímetro de mi cuerpo a servir a tus deseos y castigos por querer ser digna de tu cariño Mírame siquiera cuando ya no tengas donde posar tu preciosidad Mírame aun cuando sirvo a tu condena a ese maldito hechizo que confino mi alma y corazón a ser tuyas eternamente Ya sea cuando solo vivo de instantes inertes De recuerdos perdidos entre la realidad y la fantasía Maldice mi nombre siquiera para saber que aun lo recuerdas, ódiame, te lo imploró, aunque sea por un instante para saber que continuo viva Ya no sueño con amor, no sueño con tu querer Estoy resignada a que tu nombre permanezca en mi piel Soy tu juguete, tu muñeca desgastada Tu maldición tal vez Pero aquí me tienes en la agonía del desamor y la condena de tu calor
a mi idóneo que hoy descansa bajo tierra, o se conserva sembrando gardenias…
que mas podré ser?

He sido la muñeca, regocijada en los adagios que se llevo la noche
He sido inocente creyendo que el amor es hermoso
He sido alegría al ver que tus ojos se posaban en mí
He sido ingenua creyendo que tú también me amabas
He sido penumbras cuando de mi se fue la vida
He sido el llanto que regó las flores de la melancolía
He sido miseria cuando ya no era nada
He sido verdugo deseando el mal de quien he amado
Mas no he sido amor que tu me has robado…
He sido inocente creyendo que el amor es hermoso
He sido alegría al ver que tus ojos se posaban en mí
He sido ingenua creyendo que tú también me amabas
He sido penumbras cuando de mi se fue la vida
He sido el llanto que regó las flores de la melancolía
He sido miseria cuando ya no era nada
He sido verdugo deseando el mal de quien he amado
Mas no he sido amor que tu me has robado…



